jueves, 12 de abril de 2012

Juro amarte por siempre. Primera Parte, Capitulo 1:

~Capitulo 1: “Mi pasado es mi tormento”.

El  sonido de mis trazos sobre el papel y mi agitada respiración;  se sincronizaban  tan perfectamente que formaban una molesta y punzante melodía en mi cabeza, impidiéndome terminar cada palabra. El remordimiento se apoderaba de mis manos a medida que escribía, haciéndome presionar con fuerza mis flaqueados dedos sobre la  vieja herramienta.
Fruncía mis labios en cada oración recordando cada momento imprudente que mis años de joven me llevaron a hacer. Y recordaba a mi amor, tan deslumbrante como de costumbre, dándome esperanzas cuando ya no las había.
Tomaba un sorbo de  mi taza de café en cada momento  que pensaba como continuar debido a la angustia, no me fue fácil acoplar tantos malos recuerdos en solo un simple texto, tratar de moldearlos en una sencilla carta para ti. Tantos sentimientos plasmados en un frió papel sin el amor que aquel día sentí, y tantas cosas que explicar pero sin haber alguien que lo escuchase. 
Quería ver tu rostro, más de lo que deseaba respirar.  Pero ya nada era como antes, y mi pasado me torturaba cada noche…. Tantas cosas que pasamos juntos, arruinadas por mi disfuncional cordura.
Estoy sentado en el viejo sofá de nuestra casa, tratando de explicarte en la única forma que puedo hacerlo.  No querías verme lo sé, y yo tampoco quería ver tus ojos desilusionados una vez mas. He vuelto por ti y he vuelto para intentar arreglar lo que te hice antes de partir nuevamente.
Las luces de los autos que merodeaban las calles eran la única señal de vida en el barrio, desde aquel verano, la gente se fue y solo unos pocos, los más valientes volvimos para enfrentar nuestros errores. Enfrentar lo que varios no se atrevieron por miedo a fallar y perder completamente la esperanza.
De joven, aprendí que la sociedad puede ser muy tramposa. Es como una gran fiesta de disfraces… donde todos llevan una mascara que cubre lo que realmente son, buscando engañarte. Tus secretos un día podrían ya no ser tus secretos, y tus imperfecciones te marcaban de por vida. Las miradas son confusas y uno nunca puede saber lo que el otro piensa, ni saber que piensan realmente  de ti.
Tú mejor que nadie sabes cómo era la vida en aquellos tiempos.  No hace falta que te recuerde como hablábamos en esos días, como te hablé la primera vez... esas cartitas que nos mandábamos hechas a mano significaron mucho para mi y también esa pequeña rosa que me diste y que aun guardo en tu libro favorito. Pero yo ansiaba verte y sabes que hice todo lo posible para lograrlo. Aunque tú me odies por ello.
He notado que aun conservas la lámpara que compramos en esa subasta cuando nos mudamos juntos. No quiero hacerme una idea errónea de tu relación conmigo en esta instancia. Luego de tantos años, seguro habrás seguido con tu vida. No lo sé, ni quiero saberlo. Pero quiero que me perdones, para poder olvidarte y no volverte a molestar.


Sé que te dañe y probablemente no merezca tu perdón. Lo entiendo, pero necesito saber si nuestro hijo está bien, necesito saber si puedes volver a confiar en mí luego de tanto tiempo tratando de encontrarme a mí mismo. Por lo cual los dejé. Quiero que sepas que no me fui a buscar un nuevo amor, ni  a perseguir mis sueños. No!- Fue solo para no hacerles daño nuevamente, para que no terminara en una tragedia y tu pudieras recobrar tu felicidad.
Me preguntaba a mí mismo si podría salir de esta situación. Si podría encontrar quien era realmente, y que había hecho en el pasado. Las repentinas imágenes que veo frente a mis ojos, son escalofriantes, empiezo a armar el rompecabezas de mi vida, y ya no me gusta lo que veo. Necesitaba saber cómo escapar de mis recuerdos para poder enfrentar  mi nueva realidad. Una realidad sin ti.
La penumbra de la noche consumía la casa como la marea atrapa las rocas en la playa. El frió me abrazaba los tobillos helándome desde la raíz, provocándome tomar otro sorbo de mi café que aún permanecía caliente sobre el escritorio.
La lámpara era la única fuente de luz en toda la morada, no quería que las demás opacaran su bello resplandor, ni me quitaran la paz de la oscuridad. Y por ello aun permanecían durmientes. La puerta principal rechinaba incitándome a observarla a cada tanto, y las cortinas de seda de la ventana más próxima bailaban sensualmente con el viento, intentando captar mi atención.
Intente llamarte, pero la contestadora me repetía incesablemente que no querías hablarme, y esto solo logro desilusionarme más. Solo quería que me dieras respuestas, que  me mostraras solo una pequeña señal de tu afecto, para intentar enmendar mis errores.

Pasaba noches enteras auto-gestionándome sobre cómo podía avanzar sin tropezarme con cada paso.  Sin arruinar todo tan idiotamente. El alcohol borro mis recuerdos y mi razonamiento pero estableció un nuevo objetivo el cual era desconocido para mí esa noche.

Mi sombra se transformo en un enemigo para mi cerebro completamente aturdido, le gritaba como un lunático y discutíamos  sobre incoherencias aunque el no me devolviera ni una sola palabra.  Las estrellas caían como una lluvia tormentosa y las luces de los faroles bailaban entre ellas invitándome a danzar. Aunque no creo que esto haya sido posible, esa noche me permití a mí mismo hasta el último delirio que viniera con la bebida y  me olvide completamente sobre el significado de la censura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario