miércoles, 9 de mayo de 2012

Psiquis.



Lunes 12 de Abril, 2012 (Psiquiátrico de Alcarza).
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-Miraba el exterior de la ventaba deseando que ocurriera algo interesante para poder fijar mi mirada en ello y lograr olvidar las mugrientas paredes de la habitación. El sonido de las ratas que  carcomían las patas de mi cama y  el sonido de los bichos que volaban hacia el mata insectos  buscando suicidarse con sus rayos ultravioletas atrayentes, pero mortales.
-El silencio y la quietud reinaban en los patios del  hospital haciéndome concentrar en mis recuerdos con más frecuencia y en el desagradable ambiente en el que me encontraba.
- Escondía mis manos temblorosas debajo de la manta que había tejido días antes,  tratando de no ver como estas se perturbaban con mis pensamientos. Y cerraba mis ojos apretando fuertemente los parpados para hacer desaparecer esas imágenes.
-Aun recuerdo claramente esa noche donde la conocí. Donde note su presencia por primera vez. Aun recuerdo como no le temía nada y luego en cuestión de segundos  veía con mis propios ojos como me convertía en una miedosa y en una cobarde. Mis temores se volvieron mi mayor aflicción y estos crearon una barrera para protegerme de otros, pero no de mi misma. Y aunque tratara de dejar atrás ese mal, ella me perseguía a donde quiera que fuera.  Estaba atada a mí, yo era su prisionera, controlaba mis actos y mis pensamientos. No podía detenerla. Tenía miedo de lo que podía suceder, y de lo que era capaz.
-Apenas podía ver la realidad, ella era mis ojos, mis oídos, mi boca. Ella dominaba todo en mí. A veces pienso si luego de tantos años sigo siendo yo misma  o si  es ella la que controla este cuerpo y si solo  me  deja salir desde lo más profundo de mí ser, de vez en cuando para engañar a mí mente.  A veces me pregunto por que mi única amiga me trato de esa manera, por que su aspecto se fue volviendo  invisible a tal punto que yo ya no podía encontrarla para lograr vencerla. ¿Por que ella me hizo cometer esas horribles cosas, a esas inocentes personas? ¿Y por que me gusto ser de esa manera, sabiendo que estaba mal?
- Aun recuerdo el dulce sabor de cada puñalada. De como me hacia liberar mi odio quebrando cada hueso de esos ingenuos cadáveres. Y de cómo me divertía jugando a ser dios, quitando vidas. Tantas como yo quisiera. 

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